La mala alimentación sólo produce células enfermas que impiden nuestro pleno desarrollo físico, mental y espiritual. Por otra parte, el consumo de alimentos vivificantes como frutas y verduras frescas vigoriza a las células, tejidos, órganos y sistemas de nuestro cuerpo capacitándolo para una vida gratificante y plena de salud, belleza y bienestar. Al elaborar tu programa de nutrición debes tener en cuenta estos principios básicos: - Incluye lo más que puedas vegetales y frutas de la estación; son sabrosos, nutritivos y económicos.
- Cuando menos, toma diariamente 8 ó 9 vasos (dos litros) de agua; recuerda que es el principal nutriente de nuestro cuerpo. No olvides que somos 75% agua.
- Bebe jugos de frutas y verduras naturales; si son de la estación mejor, ahorrarás dinero y asegurarás su frescura. Evita, por favor, las gaseosas o sodas, pues son, sin duda, las reinas de la comida chatarra.
- Aléjate del tabaco y de drogas como los estupefacientes, analgésicos, sedantes y tranquilizantes químicos; producen daños irreversibles en tu organismo.
- Evita, siempre que sea posible, los alimentos procesados y enlatados o que contienen aditivos, preservativos, sabores y colores artificiales.
- Limita tu consumo de sal, leche y sus derivados, carnes rojas, carne de cerdo y, sobre todo, huye del jamón, tocino y demás embutidos ricos en grasa animal.
- Modera tus hábitos. Entre menos consumas café, té negro y alcohol, mejor.
- No olvides que la actividad física y el descanso moderados, así como el aire puro, son requisitos sin los que no hay una buena salud.
- Vive con respeto y en armonía contigo mismo, con todos los seres vivos y con la madre naturaleza.
- Nuestro espíritu también necesita alimentarse. Acércate a Dios, cualquiera que sea tu idea de Él.
RECUERDA:  | En la búsqueda y conservación de la salud, los extractos de IS NATURAL son un excelente complemento, no sustituto, de una alimentación sana y de ejercicio y descanso moderados. | |